El Movimiento Cívico contra la línea Sama-Velilla se opone a cualquier trazado que destruya la montaña leonesa

El 25 de mayo de 2009, Agustín-Vicente Suárez Alonso, en su columna “Al filo del Aire” en La Crónica de León, titulaba: “De Riaño a Sama”. Y, con un título así, no hay que ser un adivino para imaginar de qué trata el artículo, pues con poca cultura que se tenga sobre la historia reciente de los disparates más sonados de los gobiernos de España enseguida haremos diana.

Y nos tiran porque les toca”, dice el columnista. “Porque León ha pasado del puesto 22 entre las provincias españolas a ser, año tras año, la última o de las últimas del país en creación de empleo, a la par de estar en el furgón de cola en la creación del PIB”, añade con pesadumbre.

En una provincia en donde el producto interior bruto baja irremisiblemente, la huida de la población del monte a la ciudad parece imparable, que tiene una de las tasas de paro más altas y de población envejecida más elevadas del país, ahora ya sólo faltaba que traigan la Sama-Velilla para acabar de darle la puntilla. Un proyecto que, en febrero de 2009 en León, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, dijo que no se haría sin el consenso con los ayuntamientos afectados. Sin embargo, como bien se ha dicho por activa y por pasiva, a León el plan Sama-Velilla no le aporta nada. Ni puestos de trabajo, ni beneficios, ni interés alguno. ¡Nada! Y esas compensaciones [1] de las que habló el ministro de Política Territorial y vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves ¿Quieren que les diga lo que yo pienso sobre esto? Pues, ¡cuentos chinos! Entonces, porqué nuestro presidente Juan Vicente Herrera (PP) pactó un día con su tocayo del Principado, Vicente A. Álvarez Areces (PSOE) y con el ministro de Industria, Miguel Sebastián (PSOE), un acuerdo que para muchos analistas significa en la práctica la muerte económica de la montaña central y oriental  leonesa? [2]

Ya han trascurrido veintidós los años desde el desatino de Riaño y nuestros políticos no aprenden. Porque Riaño fue para el gobierno de Felipe González (PSOE) la panacea que todo lo resolvería. Un embalse capaz de garantizar el riego de 80.000 hectáreas. ¿Pero se está regando la Tierra de Campos y las vegas altas y medias del Esla, cuyos alcaldes tanto presionaron entonces para forzar la construcción del pantano, con el apoyo descarado de “El País”, el portavoz gubernamental?  Me gustaría que alguien me respondiera a esta pregunta ¡con cifras! La energía anual media producible declarada era de 140 gigawatios/hora. Multiplicado por 24 horas del día, por 365 del año y por los 20 que lleva funcionando el pantano, salen cifras astronómicas. ¿Alguna parte de ese dinero se quedó en León? Entonces, ¿porqué produciendo tanta energía, y después de entregar lo mejor de su vega para el bienestar de otras provincias, León continúa siendo tan pobre? León, la provincia más montañosa de España, pródiga en naturaleza, con el mayor número de reservas de la Biosfera, con algunos de los últimos reductos salvantes del oso pardo y del urogallo, con una magnífica situación en el desarrollo turístico rural, con paisajes montaraces sin parangón, ¿ahora la quieren volver a destruir? ¿Que no ha aportado aún lo suficiente?

León continúa, pese a la unión de todas las fuerzas vivas, con una espada de Damocles llamada Sama-Velilla sobre su cabeza.  Un proyecto que atenta contra algunos de los parajes más hermosos de España, y que podría ser un nuevo Riaño para la provincia. Siempre me ha impresionado la sensación de soledad que me invade a cada vez que paseo por el nuevo Riaño, reconstruido. Es bonito, incluso demasiado perfecto diría yo. Pero sin alma. Atrás quedan en la memoria pueblos como Anciles, Burón, Escaro, Huelde, La Puerta, Pedrosa del Rey, Riaño, Salio, Valle del Pontón, Valdeburón y Vegacerneja, desaparecidos bajo las aguas. Y las preguntas, pese al paso del tiempo, aún se empecinan en mantenerse vivas, tanto como la remembranza de los moradores. ¿Era necesario? ¿Valió la pena?

El presidente de Red Eléctrica Española (REE), el socialista Luis Atienza, ha tenido un año para reflexionar sobre las casi 25.000 alegaciones recogidas en contra el trazado de la Sama-Velilla, pero aún no ha contestado a una sola. La apuesta del Gobierno de Zapatero por la ayuda al sector del carbón, y por ende a las centrales térmicas, ¿cómo compaginarla con sus declaraciones grandilocuentes contra del cambio climático en Copenhague?  Algunos ya llaman a este tendido la “Línea de Alta Traición”. El día 29 de enero, en el Auditorio Ciudad de León, más de 40 colectivos sociales, políticos, empresariales, institucionales sindicales, ecologistas y municipales, enseñaron los dientes a Areces, el presidente del Principado, al Gobierno y la Junta de Castilla y León. Se cierran a cualquier alternativa de nuevo trazado de la línea Sama-Velilla [3] y en una demostración audaz, el Movimiento Cívico contra la línea Sama-Velilla reúne en la capital del Esla, no sólo a sus seguidores sino también a  delegaciones de Asturias, Cantabria y Galicia enfrentadas a proyectos similares al que les convoca. Sobre el tapete tienen  los proyectos de trazado  para Boimente (con el fin de sacar la producción astur hacia territorio gallego) o la línea Soto Ribera-Penagos (ideada para entrar en dominios cántabros). El encuentro, además de servir como hito fundacional para una plataforma más amplia de colectivos enfrentados a los proyectos de REE, podría dar paso a un contacto con otros movimientos, como los de los trazados Orense-Zamora, Tordesillas-Segovia, Isana-Monzón o Muruarte-Vitoria.

La Junta exige a Zapatero que encuentre una alternativa de consenso al trazado de la línea.

A la misma hora que sucedía el encuentro ciudadano antiSama-Velilla, daba comienzo en Valladolid otro entre los gobernantes de Asturias y Castilla y León. Una reunión difícil, incluso para un político avezado como Herrera. Pero que éste acierta a resolver de manera magistral. Sencillo. La Junta está en contra el trazado de la línea, pero a favor de su instalación (sic).  Consigue así resolver la cuadratura del círculo. Por un lado contenta a los vecinos afectados (a los que parece dar la razón), al presidente Vicente A. Álvarez Areces (allí presente con sus asesores) y a Red Eléctrica de España. S. A. (y a sus accionistas). Con esta declaración, le pasa la “patata caliente” al Gobierno. Tras su discurso, Juan Vicente Herrera, se mostró orgulloso de haber contribuido al “desbloqueamiento de una vieja necesidad del Principado de Asturias”. Lo que le impidió tampoco reafirmar su respaldo al rechazo «unánime, social y político que existe en León» ante el actual trazado. Una postura que, además, ya fue aprobada en Cortes por la Junta de Castilla y León. Decisión que no impide a la Junta reclamar al Gobierno que se «plantee otra alternativa con consenso» que parece casi imposible  [4].

El concejo asturiano de Aller reitera su rechazo frontal a la línea.

El mismo día, en el Concejo de Aller (origen teórico de la línea en Asturias) su alcalde Gabriel Pérez Villalta (PSOE) volvió a defender su rechazo a la línea eléctrica. “No nos oponemos de manera gratuita ya que entendemos que nos acarrearía un perjuicio por su fuerte impacto medioambiental como refleja el proyecto de 18 kilómetros de torres cruzando el concejo de lado a lado“. El alcalde socialista y presidente de la Asociación de Comarcas Mineras recordó que el pleno municipal acordó por unanimidad hace algo más de un año oponerse a esta obra. También explicó que su municipio apuesta por el turismo y negó haber recibido presiones de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), que considera esta obra vital para el desarrollo de la región.

El Movimiento Cívico suma ya más de 150 adhesiones de colectivos y entidades.

Desde la tarima del Auditorio Ciudad de León, la portavoz del Movimiento Cívico, Camino Alonso, exigió al Gobierno y a las administraciones autonómicas que “respeten el clamor de la ciudadanía” y  procedan con urgencia a la retirada incondicional y definitiva del  proyecto Sama-Velilla, al que acusó de “innecesario, despilfarrador de recursos públicos y técnica y económicamente disparatado”. Por su parte, Félix Ordás, otro de los portavoces del movimiento, manifestó que era obligación de la Junta “manifestar su rechazo inequívoco al proyecto”.

El Movimiento Cívico reclamó la “dimisión inmediata” del delegado de la Junta, Eduardo Fernández, y envió un mensaje al presidente del Principado: “Asturias que haga lo que quiera con su territorio, pero exigimos que no juegue con León para fomentar el desarrollo del suyo”. Recordar solamente que la Diputación de León, y el PP e IU de Asturias también han mostrado públicamente su oposición al proyecto. Podéis aportar vuestro apoyo económico al Movimiento Cívico entrando en  su página web: http://www.salvemoslamontanaleonesa.info/index.php?accion=socio. También podéis encontrar una entrevista reciente con la presidenta del Movimiento Cívico en este enlace:  NOOOOOO a la Sama – Velilla. 18/02/10. Mi barrio de León.

(1). Chaves defiende la Sama-Velilla y dice que puede haber compensaciones. 14/01/10. La CdL.
(2). «Sama-Velilla es fruto de un acuerdo entre Asturias y Castilla y León e Industria». 300809. elcorreodigital.com.
(3). León se cierra a cualquier trazado de la Sama-Velilla porque destruye la montaña. 30/01/10. Diario de León.  
(4). La Junta exige a Zapatero que busque una «alternativa de consenso» a la Sama-Velilla. 30/01/2010. Diario de León.  

Un ecologista en El Bierzo.

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